Libre de miedos
30 de mayo del 2015
Gina Yoryet Román
Una de mis sabias citas favoritas es la de la pintora Georgia Totto O´Keeffe originaria de Wisconsin, EE. UU.
‘I've been absolutely terrified every moment of my life - and I've never let it keep me from doing a single thing I wanted to do.’ He estado aterrorizada cada momento de mi vida - pero yo nunca he permitido que eso me impida hacer una sola cosa que he querido hacer.
A pesar de sentirme un mujerĂłn en ocasiones, tengo
sentimientos paralelos a esa mujer tan talentosa que desafortunadamente ya no nos acompaña en nuestra existencia. Efectivamente, hoy como ayer, mañana como hoy, el mañana de cada mañana, cada momento de mi vida un temor profundo me ha seguido como mi sombra fiel. Cuando era niña me visitaba a menudo (no con menudo, el menudo que se come, ¡ha, ha! Hubiera sido buena idea para sentarnos a platicar, conocernos más a fondo, y para que me explicara quiĂ©n era y porque se abrĂa paso a zarpazo limpio para fregarme la vida), pero en dicha etapa de mi vida, jamás logrĂ© descifrar ese sentimiento tan profundo que me paralizaba.
Al transcurrir los años poco a poco aprendĂ lo que era pero aĂşn no habĂa llegado al ¿por quĂ©? Quizá fue causa de mi entorno familiar, de mis interminables años de rebeldĂa con "mucha causa," tal vez las ‘malas influencias’ con las cuales solĂa rodearme. Acaso fue la confusiĂłn de identidad interna por el hecho de haber crecido entre dos tierras, dos mundos parecidos pero al mismo tiempo muy opuestos. Posiblemente y con mucha certeza fue mi cultura Mexicana tan arraigada que mis padres se encargaron de inculcarme a cada instante.
Esa formación, esa fuerza hercúlea es el sustantivo abstracto que mejor describe a la mujer que se fue estructurando desde el momento que abrió los ojos, cuando mis padres pensaron que era niño porque mi llanto fue tan intenso y recio que por un instante se desconcertaron. Al alcanzar la adolescencia y poco después, durante mi madurez de mujer joven, me apliqué a la ardua tarea de indagar hasta hallar las respuestas que en el fondo siempre busqué.
Cada fragmento del libro de mi vida se fue aclarando al mismo tiempo que mi mente se abrĂa a cada segundo con la ayuda de mis aliados. Uno de ellos fue el maravilloso libro "Mujeres que corren con lobos" de la escritora Clarissa Pinkola Estes (un libro dedicado a la “Mujer Salvaje” que habita en cada mujer a pesar de todo. Hasta el dĂa de hoy, puedo decir que es un bello alimento para mi alma tanto como para el alma de cualquier mujer. Otro recurso que me hizo el paro, fue el libro, Mujeres de Hierro y de Cristal," de la doctora y escritora Silvana Rohana. Estos dos elementos fundamentales han sido mi respuesta a todo, me ayudaron a comprender mejor mi cultura, a apaciguar mis temores. Por medio de ellos, vi que en la cultura latinoamericana siempre se les siembra miedo e inseguridad a los hijos, bueno en particular a las mujeres. Dicen los padres que quieren lo mejor para uno, pero irĂłnicamente siempre dicen, “¿QuĂ© tal si las cosas salen mal? ¿No te vaya a pasar esto, si andas descalza te vas a enfermar, podrĂa fallar el intento, ¿para que ir a estudiar a otro paĂs? no conoces, te puede pasar algo, no es bueno que una mujer viva o viaje sola." Infinidad de incoherencias que te amedentran, al punto que esos impedimentos te pueden llegar a congelar la existencia.
En ese entonces cuando era joven, indefensa, dĂ©bil, manejable y vulnerable me convencĂ que no podĂa, que algo me sucederĂa si me atreviera a tomar un riesgo para hacer algo positivo. Antes todo me debilitadaba, todo me hacĂa dudar de mi misma, todo me controlaba, todo impedĂa ser yo y atreverme a desafiar la vida. Hasta el año pasado puedo decir que las cosas más sencillas hasta escribir
un simple post en español me terrorizaba. Hasta el dĂa de hoy he definido quien es la mujer que fuĂ destinada a ser, y esa guerrra por fin se revelĂł. Esta mujer vive libre de miedos, libre de prejuicios, libre de todo tipo de impedimentos y lĂmites, y absolutamente NINGĂšN obstáculo me ha impedido hacer lo que yo he querido ser, hacer, deshacer, y destrozar sin causar daños a terceras partes, claro.
Ahora puedo decir que he cometido errores y que he aprendido de algunos de ellos, que ciertos sucesos de la vida me han doblado momentareamente pero jamás me han derrotado, que las experiencias no tan positivas fueron destinadas a sucederme para definir quien soy. A raĂz de eso puedo tambiĂ©n decir que ahora yo decido todo lo que quiero para mi propio bien y para alcanzar todas mis metas. Yo decidĂ trabajar en lo que me apasiona, rodearme de la gente que yo quiero, arriesgarme para tirar más alto dĂa con dĂa.
Puedo ser un mujerĂłn si tengo ganas, o puedo sentarme a lamentare las experiencias desfavorables...
Un MujerĂłn
Estaban dos hombre platicando sobre quĂ© es un MujerĂłn.…
Uno de
ellos comienza a describir lo que para él significa un Mujerón:
DescribiĂł los pechos, la cintura, los labios, las piernas, y el color de
los ojos. DecĂa que un mujerĂłn tiene que ser una rubia de 1,80 mt,
siliconizada y sonrisa perfecta. Mujerones, dentro de ese concepto, no
existen muchas, Cindy Crawford, Claudia Schiffer, Linda Evangelista,
Naomi Campbell, Laetitia Casta e Inés Sastre.
Y PARA TĂŤ: ¿CĂ“MO DEBERĂŤA SER UN MUJERĂ“N?, INTERROGA A SU AMIGO Y ÉSTE, MEDITANDO UN RATO, EMPIEZA A DESCRIBIRLA:
Un
“mujerĂłn” es aquella que coge dos autobuses para ir a su trabajo y dos
más para regresar. Que cuando llega a su casa, encuentra un cesto de
ropa para lavar, los deberes de los niños para revisar y una familia
hambrienta para alimentar.
Un “mujerĂłn” es aquella que va de
madrugada a hacer cola para garantizar la inscripciĂłn de sus hijos en el
mejor colegio y aquella jubilada que pasa horas parada haciendo cola en
un banco para cobrar una pensiĂłn insultante.
Un “mujerĂłn” es la
empresaria que administra decenas de funcionarios de lunes a viernes y
una familia todos los dĂas de la semana.
Un “mujerĂłn” es aquella q
ue regresa del supermercado con varias bolsas después de haber
comparado precios y hacer malabarismos con el presupuesto.
Un
“mujerĂłn” es aquella que se depila, se pone cremas, se maquilla, hace
dieta, ejercicio, usa tacones y lencerĂa, se arregla el pelo y se
perfuma, sin tener ninguna invitaciĂłn para ser portada de revista.
Un
“mujerĂłn” es aquella que lleva los hijos al colegio y los va a buscar,
los lleva a las clases de nataciĂłn y los va a buscar, los lleva a la
cama, les cuenta historias, ora con ellos, les da un beso y apaga la
luz.
Un “mujerĂłn” es aquella madre del adolescente que no duerme
mientras éste no llega sano y salvo a casa y que bien temprano por la
mañana ya está levantada, calentando la leche y haciendo el café.
Un
“mujerĂłn” es aquella que sabe dĂłnde está cada cosa, lo que cada hijo
siente y cuál es el mejor remedio para la acidez, para los deditos
magullados y para las pesadilla DEDICADO a todas mis amigas, conocidas y
desconocidas, que son un “MUJERĂ“N”
Y a mis amigos Que tienen un “MUJERĂ“N” en casa y no se acuerdan de valorarla y amarla…
Ponme
como un sello sobre tu corazĂłn, como una marca sobre tu brazo; porque
fuerte como la muerte es el amor y duro como el seol los celos… Cantares
8:6
Maridos Amad a vuestras mujeres, asĂ como Cristo amĂł a la iglesia y se entregĂł a sĂ mismo por ella… Efesios 5:25
Una de mis sabias citas favoritas es la de la pintora Georgia Totto O´Keeffe originaria de Wisconsin, EE. UU.
‘I've
been absolutely terrified every moment of my life - and I've never let
it keep me from doing a single thing I wanted to do.’ He estado
aterrorizada cada momento de mi vida - pero yo nunca he permitido que
eso me impida hacer una sola cosa que he querido hacer.
A pesar de sentirme un mujerĂłn en ocasiones, tengo
sentimientos paralelos
a esa mujer tan talentosa que desafortunadamente ya no nos acompaña en
nuestra existencia. Efectivamente, hoy como ayer, mañana como hoy, el
mañana de cada mañana, cada momento de mi vida un temor profundo me ha
seguido como mi sombra fiel. Cuando era niña me visitaba a menudo (no
con menudo, el menudo que se come, ¡ha, ha! Hubiera sido buena idea para
sentarnos a platicar, conocernos más a fondo, y para que me explicara
quiĂ©n era y porque se abrĂa paso a zarpasos limpios para fregarme la
vida), pero en dicha etapa de mi vida, jamás logré descifrar ese
sentimiento tan profundo que me paralizaba.
Al transcurrir los
años poco a poco aprendĂ lo que era pero aĂşn no habĂa llegado al ¿por
qué? Quizá fue causa de mi entorno familiar, de mis interminables años
de rebeldĂa con mucha causa, tal vez las ‘malas influencias’ con las
cuales tendĂa a rodearme. Acaso fue la confusiĂłn de identidad interna
por el hecho de haber crecido entre dos tierras, dos mundos parecidos
pero al mismo tiempo muy opuestos. Posiblemente y con mucha certeza fue
mi cultura Mexicana tan arraigada que me mis padres se encargaron de
inculcarme.
Esa formaciĂłn, esa fuerza hercĂşlea es el sustantivo
abstracto que mejor describe a la mujer que se fue estructurando desde
el momento que abrà los ojos, cuando mis padres pensaron que era niño
porque mi llanto fue tan intenso y recio que por un instante se
desconcertaron. Al alcanzar la adolescencia y poco después, mi madurez
de mujer joven, me apliqué a la ardua tarea de indagar hasta hallar las
respuestas que en el fondo siempre busqué.
Cada fragmento del
libro de mi vida se fue aclarando al mismo tiempo que mi mente se abrĂa a
cada segundo con la ayuda de mis aliados. Uno de ellos fue el
maravillo libro "Mujeres que corren con lobos" de la escritora Clarissa
Pinkola Estes (un libro dedicado a la “Mujer Salvaje” que habita en
cada mujer a pesar de todo. Hasta el dĂa de hoy, puedo decir que es un
bello alimento para mi alma tanto como para el alma de cualquier mujer.
Otro recurso que me hizo el paro, fue el libro, Mujeres de Hierro y de
Cristal," de la doctora y escritora Silvana Rohana. Estos dos elementos
fundamentales han sido mi respuesta a todo, me ayudaron a comprender
mejor mi cultura, a apaciguar mis temores. Por medio de ellos, vi que en
las culturas latino americanas siempre se les inculca miedo a los
hijos, bueno en particular a las mujeres. Dicen los padres que quieren
lo mejor para uno, pero irĂłnicamente siempre dicen, “¿QuĂ© tal si pasa
esto? ¿No te vaya a pasar esto, infinidad de incoherencias que te
congelan al punto que esos impedimentos te pueden llegar a congelar la
existencia.
En ese entonces cuando era joven, indefensa, débil,
manejable y vulnerable. Antes todo me debilitadaba, todo me hacĂa dudar
de mi misma, todo me controlaba, todo impedĂa ser yo y atreverme a
desafiar la vida. Hasta el año pasado puedo decir que las cosas más
sencillas hasta escribir
un simple post en español
me terrorizaba. Hasta el dĂa de hoy he definido quien es la mujer que
fuĂ destinada a ser se ha revelado. Esta mujer vive libre de miedos,
libre de prejuicios, libre de todo tipo de impedimentos y lĂmites, y
absolutamente NINGÚN obstáculo me ha impedido hacer lo que yo he querido
ser, hacer, deshacer, y destrozar sin causar daños a terceras partes,
claro. - See more at:
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Una de mis sabias citas favoritas es la de la pintora Georgia Totto O´Keeffe originaria de Wisconsin, EE. UU.
‘I've
been absolutely terrified every moment of my life - and I've never let
it keep me from doing a single thing I wanted to do.’ He estado
aterrorizada cada momento de mi vida - pero yo nunca he permitido que
eso me impida hacer una sola cosa que he querido hacer.
A pesar de sentirme un mujerĂłn en ocasiones, tengo
sentimientos paralelos
a esa mujer tan talentosa que desafortunadamente ya no nos acompaña en
nuestra existencia. Efectivamente, hoy como ayer, mañana como hoy, el
mañana de cada mañana, cada momento de mi vida un temor profundo me ha
seguido como mi sombra fiel. Cuando era niña me visitaba a menudo (no
con menudo, el menudo que se come, ¡ha, ha! Hubiera sido buena idea para
sentarnos a platicar, conocernos más a fondo, y para que me explicara
quiĂ©n era y porque se abrĂa paso a zarpasos limpios para fregarme la
vida), pero en dicha etapa de mi vida, jamás logré descifrar ese
sentimiento tan profundo que me paralizaba.
Al transcurrir los
años poco a poco aprendĂ lo que era pero aĂşn no habĂa llegado al ¿por
qué? Quizá fue causa de mi entorno familiar, de mis interminables años
de rebeldĂa con mucha causa, tal vez las ‘malas influencias’ con las
cuales tendĂa a rodearme. Acaso fue la confusiĂłn de identidad interna
por el hecho de haber crecido entre dos tierras, dos mundos parecidos
pero al mismo tiempo muy opuestos. Posiblemente y con mucha certeza fue
mi cultura Mexicana tan arraigada que me mis padres se encargaron de
inculcarme.
Esa formaciĂłn, esa fuerza hercĂşlea es el sustantivo
abstracto que mejor describe a la mujer que se fue estructurando desde
el momento que abrà los ojos, cuando mis padres pensaron que era niño
porque mi llanto fue tan intenso y recio que por un instante se
desconcertaron. Al alcanzar la adolescencia y poco después, mi madurez
de mujer joven, me apliqué a la ardua tarea de indagar hasta hallar las
respuestas que en el fondo siempre busqué.
Cada fragmento del
libro de mi vida se fue aclarando al mismo tiempo que mi mente se abrĂa a
cada segundo con la ayuda de mis aliados. Uno de ellos fue el
maravillo libro "Mujeres que corren con lobos" de la escritora Clarissa
Pinkola Estes (un libro dedicado a la “Mujer Salvaje” que habita en
cada mujer a pesar de todo. Hasta el dĂa de hoy, puedo decir que es un
bello alimento para mi alma tanto como para el alma de cualquier mujer.
Otro recurso que me hizo el paro, fue el libro, Mujeres de Hierro y de
Cristal," de la doctora y escritora Silvana Rohana. Estos dos elementos
fundamentales han sido mi respuesta a todo, me ayudaron a comprender
mejor mi cultura, a apaciguar mis temores. Por medio de ellos, vi que en
las culturas latino americanas siempre se les inculca miedo a los
hijos, bueno en particular a las mujeres. Dicen los padres que quieren
lo mejor para uno, pero irĂłnicamente siempre dicen, “¿QuĂ© tal si pasa
esto? ¿No te vaya a pasar esto, infinidad de incoherencias que te
congelan al punto que esos impedimentos te pueden llegar a congelar la
existencia.
En ese entonces cuando era joven, indefensa, débil,
manejable y vulnerable. Antes todo me debilitadaba, todo me hacĂa dudar
de mi misma, todo me controlaba, todo impedĂa ser yo y atreverme a
desafiar la vida. Hasta el año pasado puedo decir que las cosas más
sencillas hasta escribir
un simple post en español
me terrorizaba. Hasta el dĂa de hoy he definido quien es la mujer que
fuĂ destinada a ser se ha revelado. Esta mujer vive libre de miedos,
libre de prejuicios, libre de todo tipo de impedimentos y lĂmites, y
absolutamente NINGÚN obstáculo me ha impedido hacer lo que yo he querido
ser, hacer, deshacer, y destrozar sin causar daños a terceras partes,
claro. - See more at:
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